Visto bueno para la canchita

(por Erick Alejos)

Tenemos un cliente muy peculiar, que necesitaba solucionar el alumbrado de la canchita deportiva de la empresa; pues, como todos los Viernes, a las diecinueve horas, el uso de la canchita era imperativo. Lo singular es que este Viernes no era solo un juego, era un reto para nosotros ante los más altos directivos y ya faltaban escasos 30 minutos para el inicio del torneo. Ya veníamos trabajando 5 días en las mejoras y aún faltaban algunas conexiones, la presión era sofocante. En ese momento, reuní al equipo cual entrenador de fútbol y reasigné posiciones de tal forma que pudimos llegar a la meta. Lo curioso es que uno de los gerentes nos indicaría con el pulgar arriba, si el trabajo estaba terminado de manera correcta; nosotros en la canchita y el gerente desde su oficina , que tenía vista a la canchita. Se terminaban los últimos minutos del plazo, esperábamos el encendido de las luces y la aprobación del gerente. Y fue así, terminamos victoriosos como si fuera un torneo olímpico.